domingo, 21 de julio de 2013

21/07/ ¿Qué nos pasó?

Por fin tengo un poco de tiempo para desahogarme, vaya que han pasado tantas cosas desde la última vez que escribí, realmente no son muy importantes pero han sido momentos muy rescatables.

Estos dos últimos fines de semana me di el tiempo para poder ver a dos de los amigos que hace mucho no veía,  primero hace una semana fui a la Ciudad de México a visitar a una amiga que hace cuatro años aproximadamente no veía.

Me la pase muy bien, realmente nunca la había tratado más a fondo pero por lo poco que conviví con ella en esta ocasión, me pareció una personita muy especial y agradable. El primer día fuimos al centro de la ciudad a comer cochinita pibil y sopa de Lima a un restaurante yucateco, estaba buenísima la sopa y la cochinita ni se diga. Después de comer comenzamos a caminar por el centro, pasamos por varios lugares que ya eran familiares para mi, pero sobre todo, por lugares llenos de recuerdos maravillosos que viví con la mujer que más he amado en mi vida.

Mientras caminaba recordé sus palabras, su sonrisa al ver algo nuevo y diferente a lo que estaba acostumbrada, especialmente cuando pase frente a una tienda en el centro que vendian souvenirs, camisetas, juguetitos y llaveros de un estilo alternativo a la cual recuerdo que entramos por que la tienda estaba arreglada de una manera muy llamativa.

A pesar de que todos los lugares seguían iguales, nada era igual. Todos esos recuerdos caían constantemente como las gotas de lluvia en estas épocas, lo único que hice fue levantar mi cara y sonreírle a cada uno de esos lugares, a cada unos de esos momentos.

El viaje fue bueno, estuvo lleno de buenos momentos con mi amiga, me diverti mucho y tome un buen descanso de la rutina del trabajo, pero volví a darme cuenta que ella seguía en mi y que definitivamente me va a costar mucho trabajo olvidarla.

Este fin de semana no fui a visitar a un amigo, ahora fue todo al revés, un amigo vino a visitarme.  Nos concimos en España hace dos años y desde entonces no nos veíamos, por lo que me dio muchísimo gusto verlo otra vez. El primer dia platicamos muchisimo sobre nuestras vidas, fuimos a cenar y terminamos de fiesta en un bar.

El no conocía Guanajuato así que fuimos a dar un buen rol por allá, salimos tarde por que primero desayunamos con mi mama, mi abuelita y mi hermana, y después tuvimos que ir a recoger unos artículos eléctricos que mi papa me había pedido. En Guanajuato la pasamos muy bien, recordamos todos los momentos que vivimos en León, todas las fiestas y momentos padrísimos que nos marcaron para toda la vida, y que los dos consideramos como los mejores de nuestras vidas hasta ahorita, aunque bueno, considero que los meses que estuve con ella, específicamente los seis meses que vino a México, también forman parte de los mejores de mi vida aunque también los más tristes de recordar.

Yo no se porque no puedo olvidar, por que no puedo simplemente dejarla ir tan fácil como ella lo hizo conmigo. De verdad pensé que todos estos momentos tan buenos con mis amigos me ayudarían a olvidarla un poco, a enterrar esos tontos recuerdos que en lugar de traerme alegría, me llenan de nostalgia y tristeza, pero al parecer no, tal vez puedo distraer a mi mente, pero no puedo convencer a mi corazón.

Y peor aún, hay días como hoy que sigo preguntándome ¿qué nos pasó?, ¿en que momento fue cuando todo se fué para abajo? Y que lleno mis horas intentando entenderla, intentando entender su punto de vista, y por más que trato, sigo sin comprenderlo. Por que siempre me ha pasado que cuando más me entrego por una persona, cuando más sacrificio hago para estar con alguien, siempre resulta en una decepción, ha pasado varias veces y esto me hacer pensar que al parecer entonces creo que solamente yo veo todo esto.

Estuve con ella 2 años de mi vida, los más importantes por la trascendencia que representaron diría yo, fueron los años en los que madure mucho, en los que pase de ser un estudiante a un profesionista, en los que las decisiones que tomaba cambiaban radicalmente todo, años en los que estaba convencido de que ella era la mujer para mi, y en los que dedique todo mi esfuerzo para poder estar con ella. Pero nada de esto fue suficiente para poder seguir juntos, no quiso esperar más,  según sus palabras, se sintió "traicionada" por mi.

La próxima ocasión que escriba, explicare toda la situación como yo lo veo, como yo lo siento, y por la cual, sigo con problemas en el corazón.





jueves, 4 de julio de 2013

5/7/2012

El tiempo siempre sigue su marcha, nunca se detiene, nunca perdona.

Como bien lo dijo Gabriel Garcia Márquez,: "los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a si mismos una y otra vez". Pues bien, esos momentos de necesitar volver a nacer han llegado muy seguido últimamente, pero no ha habido éxito alguno.

Hace un año me había convertido en el hombre más feliz de todo el universo, no es exageración, es simplemente una regresión, es un recuerdo. Cuando desperté el 5 de Julio del 2012 mi corazón tenía un ritmo diferente, latía apresuradamente y mi estómago sentía revoloteos a cada instante, mi cabeza estaba ocupada todo el tiempo y lo único que me importaba era verla otra vez.

Recuerdo aquel día lleno de felicidad, ese día por la mañana trabaje arduamente en arreglar los últimos detalles de nuestro nidito de amor, limpie nuevamente el departamento y acomode todo de forma que se viera bonito y todo estuviera en orden.

Fue un día de locos, pero después de limpiar y terminar los últimos detalles llego la tarde, y con ella, el momento más esperado de mi vida hasta ahora. Volvería a verla, pero más importante aún, estaríamos juntos y viviríamos así por seis meses.

Recuerdo que tome una ducha, y que mientras lo hacia pensaba e imaginaba aquel momento, recuerdo que mientras sentía el agua correr por mi cuerpo, mi mente imaginaba ese momento tan especial. Sentía nervios, felicidad, pasión, plenitud y cuando el momento llego, fue cuando volví a nacer.

Espere por más de una hora en el aeropuerto, tenía en mi mano un ramo de rosas y en mi corazón amor infinito. Constantemente revisaba el estatus de los vuelos internacionales, y en cada instante me asomaba por el cristal pera intentar alcanzar a ver algo, pero no había nada.

Cada minuto parecía una hora, cada momento parecía una eternidad, hasta que vi en los monitores la leyenda "arrived" con color verde sobre el vuelo que tanto esperaba, en ese momento todo mi ser tuvo una revolución. Mi vida entera estaba al pendiente de la puerta de salidas internacionales y cuando comenzaron a bajar las personas de ese vuelo, comencé a temblar.


Entonces la vi, pude observar su precioso cabello y su figura tan perfecta pasando la línea de aduana, la vi a los ojos y comencé a llorar, sabía que no era un sueño, que era todo realidad, y cada paso que se acercaba era una pulsación más, un suspiro más, un bombardeo en mi estómago. Y de repente después de algunos problemas con la aduana vino hacia mi, tiro sus maletas y sus cosas, me abrazo, nos besamos con un amor inigualable, y en ese momento mi vida cambió.

Ella era la mujer de mi vida y nunca nada me separaría de ella, más que sus propios deseos.

Fue hace un año, justamente un 5 de Julio, cuando volví a nacer.