Los días han pasado y poco a poco todo va mejorando, mi corazón va sanando paulatinamente e intento mantener mi mente ocupada para no tener que regresar a los momentos de análisis, de intentar saber el porque y esforzarme por entenderla, por que al final, por más que intente, simplemente no logro hacerlo.
Varias cosas me han pasado, algunas un poco desagradables, algunas también muy buenas, pero a pesar de todo y de que ha pasado ya más de un mes, no puedo negar que todo el tiempo ha seguido en mi mente, que en ocasiones, la mayoría del tiempo en la noche, cuando no hay nada ni nadie más que el cielo estrellado, la luna y yo, ella aparece y la extraño, la extraño mucho.
Hace un año estaba preparando todo para su llegada, cada fin de semana y cada día libre venía a ver como iba quedando nuestro "nidito de amor" , era un sentimiento tan bonito ver como iba tomando forma y que yo aportaba muchas cosas para lograr tener todo a tiempo y que fuera perfecto. Recuerdo cuando acompañaba a mi padre a buscar nuestros muebles, cuando con mucho esfuerzo me quedaba después de las clases a barrer, a limpiar y arreglar todos los pequeños detalles, recuerdo que una semana antes de que llegara, estaba pintando la parte exterior e imaginando lo felices que seríamos viviendo juntos, solos, llenos de amor en cada instante.
Es difícil de creer que ya ha pasado casi un año desde su llegada a Mexico, pero aun mas difícil de creer, es que hace poco mas de un mes, ella decidió irse, y al parecer, para siempre.
Como lo mencione anteriormente, a pesar de que sigue en mi cabeza, he podido mantener el control de mis pensamientos, de mis miedos y mi dolor, he dejado de lado las drogas que me mantenían en equilibrio, ya no son necesarias, ni lo volverán a ser jamás. Aunque ya no es algo que me afecte en demasía, no he podido recuperarme completamente en el trabajo, he cometido algunos errores muy tontos y caros por falta de concentración, se que no volverán a pasar pero vaya que fueron días intensos por ello, del otro lado, la semana pasada recibí una excelente noticia, me aprobaron las clases de portugués en la empresa, y esto significa que no debo pagar nada, pero sobre todo que me ofrecieron la oportunidad de aprender un nuevo idioma y que me consideran como alguien importante en la organización, las oportunidades se están presentando y las aprovechare al máximo.
La semana pasada pintaba para ser una excelente semana, especialmente el finde pero oh sorpresa, aveces olvidamos que la vida no puede planearse como queremos, que no se puede dar la puntuación exacta como lo haríamos al escribir una carta, nunca sabes que día puede ser el último de tu vida, por lo que tenemos que vivir cada día, cada momento, y no preocuparse mucho por lo que vendrá, por lo que pasara, por que no tenemos el control.
Pues justo a principios del fin de semana, el último día de trabajo de la semana, tuve un accidente, un choque no muy aparatoso, pero si un poco fuerte. Afortunadamente no paso a mayores, toda la defensa de pici atos fue desecha, yo tuve un esguince cervical, por lo que ahora debo usar collarín por dos semanas, aunque sólo lo usare por una. La persona con la que choqué esta bien también, el fue el menos afectado. Solamente hundí su defensa, y le cause una pequeña torcedura en el cuello, el no tuvo que usar collarín aunque se quejaba mucho el día del accidente.
Dicen que todo pasa por algo, y aunque es muy difícil encontrar el por que a las cosas como esta, o por que la mujer de tu vida te dejo de amar, todo tiene su razón. Sólo es cuestión de tiempo, y en caso de las personas en tu vida, cuestión de perdón, por que perdonar es quitarle el poder a una persona de hacerte sufrir.
A vivir sin prisas, disfrutando el momento, persiguiendo tus sueños, pero sin caer en la ilusión de que pasen las cosas tal como lo esperabas, por que todo cambia, por que nada es para siempre.
domingo, 23 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
Día veinte
Hay una diferencia entre horrible y terrible. Horrible es saber que te han dejado de lado, pero terrible,es sentirte una basura (equivocadamente) y pensar que nunca diste los suficiente cuando fue todo lo contrario.
Pues bien, justo eso paso este día. Temprano en la mañana volví a recibir un mensaje de ella, en esta ocasión pidiéndome el gran "favor" de informarle sobre los vestidos que había dejado en una bolsa porque ya no cabían en su maleta de regreso a su país.Esto con el fin de ayudarla a saber que debía hacer con ellos, si los regalaba aquí o si ella necesitaba alguno y debía enviárselo, pues bien, accedí y saque de una bolsa de plástico que estaba en mi closet seis vestidos y una blusa de invierno, pero fue esto lo que desato el último y más fuerte golpe después de haber cortado.
Cuando estaba sacando los vestidos, no pude evitar acercarlos a mi rostro y oler ese aroma que tanto me gustaba en ella, esa frescura y felicidad que tanto me había llenado y que con sólo percibirla podía ser el hombre más feliz del planeta. Olían tanto a ella, y con cada vestido que sacaba, también salían los recuerdos y las imágenes de las múltiples ocasiones en las que cada uno de ellos había sido usado por ella, en las que su cuerpo había estado cubierto con ellos, y fue esto lo que me devasto y me dio la estocada final.
De un momento a otro reviví todo otra vez, mi cabeza se llenó de recuerdos, de imágenes, de sentimientos y de miles de palabras y promesas que tenía que olvidar para poder seguir con mi vida, por que afortunada o desafortunadamente, nosotros como humanos no olvidamos fácilmente, y mucho menos aquello que tan felices nos hacia. El sentir fue aún más fuerte que el día en el que la bese por última vez, el día en el que la lleve al aeropuerto e intercambiamos promesas, palabras y besos llenos de amor, en el que compartimos la esperanza y la fe, pero sobre todo, en el que los dos estábamos seguros de que lo que queríamos, de estar juntos siempre.
No pude evitar el llanto, ni mucho menos volver a vivir a carne viva los sentimientos llenos de impotencia, los sentimientos que ahora solamente yo sentía y que ella ni siquiera podía comprender. Estaba sólo, era yo y mi sentir, yo y mis recuerdos, yo y los fantasmas de un amor que nunca fue verdadero. Me ahogue en ellos por completo, inundaron mi hogar, y cuando ya no pude más, me desvanecí en el suelo, y espere hasta que todo se tranquilizara, a que mi corazón regresara a su ritmo normal y al que las lágrimas dejarán de correr como un río.
Puede escucharse tonto pero de alguna forma había tantos pedazos de ella todavía aquí, en todos lados,en el "nidito",en las fotos, en sus notas, en sus vestidos....y todos esos pedazos debían ser alejados, destruidos o escondidos hasta que mi corazón fuera lo suficientemente fuerte para soportarlo o hasta que mi razón no me hiciera dudar más.
Todo esto me llevo a tener que tomar acciones extremas, por que para situaciones extremas, se requieren medidas extremas. Ella había decidido irse de mi vida, había decidido terminar una relación de dos años en dos semanas, por que en lo poco que la conocí, nunca tuvo un espíritu de lucha, por lo general, dejaba de lado lo difícil, lo que la hacia "sufrir" y más bien tomaba lo fácil, lo que parecía ser lo mejor en ese momento. Si lo que quería era eso, irse y darme su indiferencia, pues bien, le daría justo lo que ella había decidido, debía sacarla de mi vida, pero sobre todo, de mi corazón y la única manera en la que yo podía hacer eso, era suprimiendo todos eso pedazos de ella que se habían quedado, o que seguían haciéndome daño, y esto implicaba en definitiva cortar cualquier tipo de contacto, recuerdo o imagen suya.
Pero eso, eso es algo que ella nunca va a entender, por que nunca lo ha vivido y probablemente, esa coraza tan pesada que tiene, y esa inseguridad en si misma,nunca se lo permitirá.
Pues bien, justo eso paso este día. Temprano en la mañana volví a recibir un mensaje de ella, en esta ocasión pidiéndome el gran "favor" de informarle sobre los vestidos que había dejado en una bolsa porque ya no cabían en su maleta de regreso a su país.Esto con el fin de ayudarla a saber que debía hacer con ellos, si los regalaba aquí o si ella necesitaba alguno y debía enviárselo, pues bien, accedí y saque de una bolsa de plástico que estaba en mi closet seis vestidos y una blusa de invierno, pero fue esto lo que desato el último y más fuerte golpe después de haber cortado.
Cuando estaba sacando los vestidos, no pude evitar acercarlos a mi rostro y oler ese aroma que tanto me gustaba en ella, esa frescura y felicidad que tanto me había llenado y que con sólo percibirla podía ser el hombre más feliz del planeta. Olían tanto a ella, y con cada vestido que sacaba, también salían los recuerdos y las imágenes de las múltiples ocasiones en las que cada uno de ellos había sido usado por ella, en las que su cuerpo había estado cubierto con ellos, y fue esto lo que me devasto y me dio la estocada final.
De un momento a otro reviví todo otra vez, mi cabeza se llenó de recuerdos, de imágenes, de sentimientos y de miles de palabras y promesas que tenía que olvidar para poder seguir con mi vida, por que afortunada o desafortunadamente, nosotros como humanos no olvidamos fácilmente, y mucho menos aquello que tan felices nos hacia. El sentir fue aún más fuerte que el día en el que la bese por última vez, el día en el que la lleve al aeropuerto e intercambiamos promesas, palabras y besos llenos de amor, en el que compartimos la esperanza y la fe, pero sobre todo, en el que los dos estábamos seguros de que lo que queríamos, de estar juntos siempre.
No pude evitar el llanto, ni mucho menos volver a vivir a carne viva los sentimientos llenos de impotencia, los sentimientos que ahora solamente yo sentía y que ella ni siquiera podía comprender. Estaba sólo, era yo y mi sentir, yo y mis recuerdos, yo y los fantasmas de un amor que nunca fue verdadero. Me ahogue en ellos por completo, inundaron mi hogar, y cuando ya no pude más, me desvanecí en el suelo, y espere hasta que todo se tranquilizara, a que mi corazón regresara a su ritmo normal y al que las lágrimas dejarán de correr como un río.
Puede escucharse tonto pero de alguna forma había tantos pedazos de ella todavía aquí, en todos lados,en el "nidito",en las fotos, en sus notas, en sus vestidos....y todos esos pedazos debían ser alejados, destruidos o escondidos hasta que mi corazón fuera lo suficientemente fuerte para soportarlo o hasta que mi razón no me hiciera dudar más.
Todo esto me llevo a tener que tomar acciones extremas, por que para situaciones extremas, se requieren medidas extremas. Ella había decidido irse de mi vida, había decidido terminar una relación de dos años en dos semanas, por que en lo poco que la conocí, nunca tuvo un espíritu de lucha, por lo general, dejaba de lado lo difícil, lo que la hacia "sufrir" y más bien tomaba lo fácil, lo que parecía ser lo mejor en ese momento. Si lo que quería era eso, irse y darme su indiferencia, pues bien, le daría justo lo que ella había decidido, debía sacarla de mi vida, pero sobre todo, de mi corazón y la única manera en la que yo podía hacer eso, era suprimiendo todos eso pedazos de ella que se habían quedado, o que seguían haciéndome daño, y esto implicaba en definitiva cortar cualquier tipo de contacto, recuerdo o imagen suya.
Pero eso, eso es algo que ella nunca va a entender, por que nunca lo ha vivido y probablemente, esa coraza tan pesada que tiene, y esa inseguridad en si misma,nunca se lo permitirá.
domingo, 9 de junio de 2013
Día Diecinueve
Todo parecía estar yendo bien, la semana en el trabajo había mejorado considerablemente en comparación con la semana anterior.
Pero no todo seguiria asi. Justamente en el día anterior a mi cumpleaños, todos mis demonios pasados volvieron a aparecer, sólo éramos ellos y yo, y no había ninguna puta pastilla que pudiera ayudarme para evitarlos esta vez, empezaron a llegar poco a poco, cada vez más y más fuertes.
El día de mi cumpleaños me levanté con una llamada a las 6:30 a.m. Por parte de mi abuelita, curiosamente es la que siempre me despierta año con año en este día que para mi no tiene nada de especial. Aún así me alegró escuchar a mi abuelita, pero al finalizar la llamada vi un mensaje en el celular, unas palabras tan tristes, tan vacías: " Feliz cumple Eduardo, pásalo muy bien". Eran de parte de ella.
En ese momento volví a sentir ese retortijón en el estómago, volví a sentir el fuego correr por mis venas y mi corazon volvio a palpitar rapidamente. Sabía que esas patéticas palabras serían todo lo que recibiría de su parte, todo lo que recibiría en el día después de todo el amor y cariño que le había dedicado por más de dos años y que ella simplemente desechó como papel por el retrete. Esta situación me horrorizo, de verdad sentía como los ácidos en mi estómago comenzaban a provocar ese dolor y como empezaba a sentirme nervioso, ansioso, a la expectativa y con la triste esperanza de recibir un mensaje, una carta, un algo empapado por lo menos de un poco de sentimiento.
Nunca llego nada más. Mi cumpleaños paso como un día más, y lo único rescatable fue que las personas de mi trabajo me sorprendieron con un pastelitoa pesar de que teníamos la junta con la presentación de los objetivos para el año fiscal y me felicitaron de manera cariñosa, también que salí con mama y mi hermana a cenar, y que pude cerrar el día con mi mejor amiga tomando una cerveza.
Pero esto era sólo el principio de la bomba que se aproximaba para el día 20. El día 19 se me ocurrió la grandiosa idea de desearle éxito en su nuevo trabajo, a lo que contesto mas a fuerza que de ganas y me oregunto sobre mi grandioso cumpleaños, creo que hablarle fue un pequeño gran error ya que hablar con ella, era como platicar con Siri de Apple, aunque pensandolo bien, creo que Siri es más emotiva y menos cortante.
Después de esto mi cabeza comenzó a calentarse, ¿Como carajos puede un humano ser tan miserable, insensible y malvado? ¿Cómo alguien que hace 3 semanas te decía aún "te amo" puede de repente dejar de sentirlo? ¿Por qué de repente, la persona por la que dabas el mundo, con la que compartiste TODO, te trata como un extraño?
Fui a la cama con todas estas ideas, cuestiones y pensamientos...pero no sabía que al día siguiente volveria a vivir la misma situación, histeria y dolor que el día -135. El último día que estuve con ella.
Pero no todo seguiria asi. Justamente en el día anterior a mi cumpleaños, todos mis demonios pasados volvieron a aparecer, sólo éramos ellos y yo, y no había ninguna puta pastilla que pudiera ayudarme para evitarlos esta vez, empezaron a llegar poco a poco, cada vez más y más fuertes.
El día de mi cumpleaños me levanté con una llamada a las 6:30 a.m. Por parte de mi abuelita, curiosamente es la que siempre me despierta año con año en este día que para mi no tiene nada de especial. Aún así me alegró escuchar a mi abuelita, pero al finalizar la llamada vi un mensaje en el celular, unas palabras tan tristes, tan vacías: " Feliz cumple Eduardo, pásalo muy bien". Eran de parte de ella.
En ese momento volví a sentir ese retortijón en el estómago, volví a sentir el fuego correr por mis venas y mi corazon volvio a palpitar rapidamente. Sabía que esas patéticas palabras serían todo lo que recibiría de su parte, todo lo que recibiría en el día después de todo el amor y cariño que le había dedicado por más de dos años y que ella simplemente desechó como papel por el retrete. Esta situación me horrorizo, de verdad sentía como los ácidos en mi estómago comenzaban a provocar ese dolor y como empezaba a sentirme nervioso, ansioso, a la expectativa y con la triste esperanza de recibir un mensaje, una carta, un algo empapado por lo menos de un poco de sentimiento.
Nunca llego nada más. Mi cumpleaños paso como un día más, y lo único rescatable fue que las personas de mi trabajo me sorprendieron con un pastelitoa pesar de que teníamos la junta con la presentación de los objetivos para el año fiscal y me felicitaron de manera cariñosa, también que salí con mama y mi hermana a cenar, y que pude cerrar el día con mi mejor amiga tomando una cerveza.
Pero esto era sólo el principio de la bomba que se aproximaba para el día 20. El día 19 se me ocurrió la grandiosa idea de desearle éxito en su nuevo trabajo, a lo que contesto mas a fuerza que de ganas y me oregunto sobre mi grandioso cumpleaños, creo que hablarle fue un pequeño gran error ya que hablar con ella, era como platicar con Siri de Apple, aunque pensandolo bien, creo que Siri es más emotiva y menos cortante.
Después de esto mi cabeza comenzó a calentarse, ¿Como carajos puede un humano ser tan miserable, insensible y malvado? ¿Cómo alguien que hace 3 semanas te decía aún "te amo" puede de repente dejar de sentirlo? ¿Por qué de repente, la persona por la que dabas el mundo, con la que compartiste TODO, te trata como un extraño?
Fui a la cama con todas estas ideas, cuestiones y pensamientos...pero no sabía que al día siguiente volveria a vivir la misma situación, histeria y dolor que el día -135. El último día que estuve con ella.
domingo, 2 de junio de 2013
Tizenkettő , tizenhárom
Día 12 y 13
Casi quince días se han cumplido desde que terminamos, inicia un nuevo mes y curiosamente es el mes de mi cumpleaños, siempre he dicho que no me gustan mis cumpleaños, y al parecer, el de este año no será la excepción, y menos con todo lo que sigue pasando.
Esta última semana fue de lo peor, especialmente en la cuestión laboral, por que en la personal las cosas siguen igual, siento algunos días que hay mejoría pero en otros que todo va peor, siempre es muy variable, pero bueno, ha sido una de las semanas más estresantes desde que llegue a la empresa, especialmente con los últimos 3 días de la semana, los cuales en lugar de alegrarme por ser parte del finde,me causaron algunos malestares estomacales.
Todo empezó el miércoles, cuando me entere de que algunos embarques de materia prima, específicamente de maíz, no iban a llegar como lo tenía considerado en el programa, desafortunadamente, el área de planeación tampoco consideraba estos retrasos y cuando llego el viernes en la mañana, todo se vino abajo.
La situación llego a ser critica, para ese día esperábamos el situado de dos furgones de maíz a más tardar a las 2:00 p.m. , pero ¡oh sorpresa! Cuando el reloj marco las dos de la tarde aún no había nada, y peor aun,el transportista me marco inmediatamente para darme una noticia que de verdad me hizo temblar, la tripulación de la terminal, la cual es la encargada de acomodar todos los furgones del día en su respectivo lugar, no tenía considerado en su programa el situado de nuestros dos furgones de maíz,esto significaba una cosa...paro de producción de la fábrica en caso de no recibir el maíz.
En ese momento no supe que pensar, ni que hacer, inmediatamente fui a comunicárselo a mi compañero de planeación y conjuntamente a mi jefa. Comenzamos a contactar a personas clave en todo este proceso, a la gente de la terminal, el transportista, el representante de ventas de la línea ferrocarrilera, etc etc hasta que a nuestro maniobrista, quien había laborado en algún momento para una empresa hermana de la línea ferrocarrilera, se ofreció a llevarnos a hablar directamente con la gente del ferrocarril, plantarles nuestra situación, y esperar lo mejor.
Así pues, decidimos movernos los más pronto posible, mientras mi jefa nos ayudaba contactando a todos por teléfono, nosotros iríamos directo a la terminal.
Al llegar a la terminal, y previo a hablar con los altos mandos, nuestro maniobrista nos dio varios consejos en base a su experiencia con cada persona, nos pidió ser pacientes y sobre todo, hablarles "bonito". Primero, fuimos con el administrador de las vías públicas de la terminal, y en pocas palabras después de mucho hablar nos dijo que no sería posible, que no se situaría nada y no había más que hacer. Mi compañero y yo estábamos en la peor situación, imaginamos lo peor.
Cuando salimos de la oficina de esta persona, nuestro maniobrista decidió llevarnos con una persona con mayor autoridad dentro de la terminal, el superintendente de las vías. Al entrar a su oficina mi compañero, nuestro maniobrista y yo, esperábamos por un milagro o algo que se le pareciera,mi primer impresión al ver al superintendente fue que ya debíamos darnos por muertos, es un señor que se ve autoritario, fuerte de carácter y al escuchar sus primeras palabras y ubicar por su acento su origen norteño, todo parecía perdido, pero bien dicen que las apariencias engañan y el señor resulto ser todo lo contrario, nos escucho, levanto su teléfono, se comunico con personas de operaciones de la terminal, y sin un gesto en su cara al terminar la llamada, nos dijo: "ya esta, dentro de dos horas les meten los carros de maíz". Increíble.
Ya estábamos más tranquilos, comunicamos las buenas noticias a planta y por un momento todo se tranquilizo. El primer furgón se situó en menos de 20 minutos a partir de la llamada del superintendente y el segundo como 4 horas después, creo que se comienza por que el primero lo metieron casi de inmediato jaja.
Ese día salí bastante tarde de trabajar, y por la situación tan crítica, y debido a que se esperaban otros dos furgones situados al día siguiente (sábado) , fui a trabajar tambien en mi fin de semana. La noche del viernes tras tanto estrés, mi compañero de planeación y yo tuvimos una ligera discusión pero al final, todo quedo en eso, una tonta discusión causada por estrés e impotencia.
El sábado temprano ya estaba despierto, de verdad tenía miedo de que sucediera los mismo, y más aún por que todo el personal administrativo y de operaciones de la terminal del ferrocarril solo trabajaba hasta las 12:00 p.m. Por lo que el tiempo de reacción que teníamos era menor. Llegue a planta a las 9:30 a.m. Y hablé con mi compañero de planeación, el estaba más nervioso que yo, y lo comprendo completamente, su jefa es mucho más agresiva y tiene una forma muy autoritaria y lo había regañado bastante, realmente todo lo que estaba pasando era más ligado a mis responsabilidades que a las suyas, por lo que en esta ocasión decidí adelantarme y fui directamente a la terminal a las 11:00 a.m. al ver que todavía no había ningún movimiento.
Iba sólo,en esta ocasión me sentía más confiado y tranquilo ya que un día antes el superintendente nos había dicho que tambien se situarían los furgones del sábado a tiempo, y yo podía notar que el es un hombre honrado y con palabra. Sólo que debía asegurarme.
Fui directamente a la oficina del superintendente , pero no estaba por lo que para aprovechar el tiempo fui con el administrador de las vías publicas, me dio buenas noticias, comento que los furgones estaban en la vía correcta y serian situados ese mismo día, salí un poco mejor pero aun con una ligera incertidumbre. cuando iba de nuevo a buscar al superintendente, alguien me grito desde atrás: ¿ya le situaron sus furgones?" , era el, lo espere, nos saludamos y lo acompañe hasta su oficina, conversamos un poco en el trayecto y al final me dio su palabra de que serian situados, viniendo de el, ya podía descansar.
En la tarde, paso un inconveniente con el transportista por lo que tuve que ceder y también de alguna forma ser más humano, nuestro transportista es de lo mejor, y necesitaba un reconocimiento, que en este caso tuvo que ser monetario, y así todo se soluciono, se situaron los furgones en la tarde y por fin, pude desconectarme de la chamba, pero nunca de seguir pensando en ella.
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